15M

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¿Inclusividad vacua o participativa?

Siempre me acordaré que lo que de verdad me atrajo del 15-M fue su capacidad de salir del juego lingüístico de etiquetas que la política le había impuesto. Una plataforma inclusiva dónde independientemente de la ideología, edad o clase social podías participar. Esa reivindicación de unión, trazada en la reforma electoral y el establecimiento de una democracia directa, era sin duda un evento innovador.

Dicha conducta basada en la ausencia de divisiones la he visto muy patente en esta plataforma virtual, que sin duda ha derivado en hilos muy interesantes en los que se ha vuelto a hacer gala de la idea de que los verdaderos culpables son las bancas de inversión y las instituciones económicas que usan la política partidista como cortina de humo.

Sin embargo, ese mismo juego tiene el aroma de no ser tan independiente del juego político cuándo se trata de proposiciones políticas concretas ¿A qué me refiero? La economía no es independiente de la política, la moral cívica, la cultura, las infraestructuras sociales. Llega a nosotros a través de distintas manifestaciones sociales. Y cuándo se trata de aplicar medidas concretas, precisas, para solucionar los problemas económicos ocurre que las distintas propuestas poseen afinidades ideológicas. Ante ello, se inician largas discusiones de que dichas propuestas son secundarias, que dividen en vez de aunar, que tenemos que ser un frente unido.

En realidad, creo que la incapacidad de proponer medidas concretas y precisas porque poseen, inevitablemente, tintes políticos, es una muestra de que no somos totalmente independientes del juego político. Si lo fuéramos, seríamos capaces de discutir proposiciones concretas, ideas sociales y preocupaciones de varios miembros cuyo valor sean independientes de que hayan estado relacionadas históricamente con unas u otras corrientes políticas.

Claramente, medidas sociales o infraestructurales para las reformas económicas van a poseer unos u otros tintes ideológicos. ¿No sería una muestra de indiferencia total que tuviéramos la capacidad de discutirlas y aún así siguiéramos unidos? ¿Qué aunque una medida pareciera más de derechas que de izquierdas, monárquica o republicana, liberal o estatal, fuéramos capaces de mantener un debate sobre las mismas independientemente del uso que se ha hecho de ellas? No sólo demostraría que no dependemos del abuso que otros han hecho de dichas ideas bajo su interés. Demostraríamos que los miedos que nos han inculcado con el tiempo se han difuminado en nosotros.

Una democracia real, directa, que tratara cuestiones directas sólo podría ser posible sino tuviéramos miedo a que nos etiquetaran. Si no tuviéramos pavor a que descartaran una idea, por miedo a la división que puede producir. Nuestra unión podría estar fundamentada justamente en la capacidad democrática de tratar temas precisos sin prejuicios y desde una visión plural.

Una inclusividad más basada en la participación que en el miedo a la fragmentación, que puede abocar rápidamente a un fondo vacío que ha rechazado no sólo las banderas, las ideologías, las etiquetas sino las ideas que han usado instrumentalmente para acceder al poder y cuyo valor es autónomo. En fin, creo que frente a la idea de una democracia que no reclame la aportación de ideas precisas por miedo a la desunión, hay que contraponerle la idea de una democracia que no tenga miedo a la distinta opinión.

En eso se basa el juego de las etiquetas. No tanto en defender a rajatabla unos postulados como provocarte aversión en postulados ajenos a base de prejuicios. Demostremos que somos capaces de pasar por los mismos. Que somos capaces de mantenernos unidos a pesar de nuestro abanico variado de ideas porque nuestra unión reside en un carácter de respeto y debate mutuo.

Llegados a este punto ¿Sería correcto una participación que a pesar de ofrecer ideas con tintes políticos estas fueran aceptadas por ser ideas cuyo valor es independiente de su historial político? ¿O más bien hay que conformarse con una base sin medidas precisas?

 1      Orden: Fecha | Votos 7 mensajes en este hilo creado hace .

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#Yo abrí un post hace unos días sobre la ideología del movimiento y creo que no supe expresar exactamente lo que quería decir ... ahora leo tu introduccion y me doy cuenta de que era algo así, me ha gustado que resaltes que no podemos ser independientes de la política (aunque sí de las ideologías, al menos en parte) y que se hace complicado tomar decisiones concretas precisamente por eso. Muy buen articulo ;)

205534 zeranonim
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#Muy bien expresado. Tanto, que debo pensármelo muy bien antes de aportar mi opinión. Felicidades. :)


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#miremoslo desde el punto de que queremos crear un nuevo sistema y para eso recojeremos un poquito de aqui otro poquito de alla,pero el fin comun un nuevo sistema SOCIAL,en esta vida todo es o tiene parte politica, fuerza


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#Logoii: Brillante. Creo que tu hilo debería ser de lectura obligatoria para obtener la ciudadanía - en un futuro en que pudiéramos permitirnos filtros -. Creo que muchos bloqueos, disensos y debates estériles desaparecerían por arte de magia.
Espero ver más aportes tuyos. +++

208162 votaaotros
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#Brillante reflexión. Sublime. Y creo que tienes mucha razón.


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#[quote=Logoii]Una inclusividad más basada en la participación que en el miedo a la fragmentación, que puede abocar rápidamente a un fondo vacío que ha rechazado no sólo las banderas, las ideologías, [...]. En fin, creo que frente a la idea de una democracia que no reclame la aportación de ideas precisas por miedo a la desunión, hay que contraponerle la idea de una democracia que no tenga miedo a la distinta opinión.

[...]

Llegados a este punto ¿Sería correcto una participación que a pesar de ofrecer ideas con tintes políticos estas fueran aceptadas por ser ideas cuyo valor es independiente de su historial político? ¿O más bien hay que conformarse con una base sin medidas precisas? [/quote]

Está claro que la postura que planteas es la adecuada si pretendemos abordar el larguísimo proceso de crear el sistema más justo que podamos. Escuchar a todos, aunque no compartamos sus necesidades, gustos..

Eso, sí, el problema está en llevarlo a la práctica debido a los egos que imposibilitan el consenso. Más que imposibiltarlo, lo abandonan, negando su apoyo, porque no comparten la decisión. Entonces, ¿cómo vamos decidiendo lo que se hace? Por lo que he podido observar en una escasa semana por la plataforma, cuanto más se concretan las medidas más difícil es decidir lo que es o no justo, pues cada uno lo ve a su manera y es más difícil unir a la gente para ese propósito concreto.

ahora mismo creo que hay que llegar desarrollar [b]pocas[/b] medidas, generales y efectivas, además de extremadamente ingeniosas para englobar a cuantos más se pueda. en cuanto haya una democracia realmente representativa creo que ese miedo del que hablas se perderá, siempre verás representado tu punto de vista y poco a poco se irá construyendo una mejor sociedad.

205701 JoseIgnacio
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#Este es un tema muy escurridizo que se ha resistido a ser bien explicado y bien entendido. Gracias por exponer con tanta precisión algo tan difícil de explicar, convirtiendo en luz el ruido.

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